“QUIERO SER LA PRIMERA MUJER INTENDENTA DE LA PLATA”

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

 

Victoria Tolosa Paz, madre de tres hijos, esposa y apasionada por la política, confiesa que desde el 22 de noviembre de 2015, día en que el peronismo perdió el balotaje presidencial, empezó a militar fuertemente para construir su candidatura y convertirse en la nueva intendenta de la ciudad de La Plata. “Mi vida es la vida de cualquier mujer de clase media de la ciudad de La Plata. Amo la provincia de Buenos Aires y mucho mi ciudad. Hace casi cuatro años que planteé el horizonte de querer ser intendenta. Desde el mismo día que perdimos el balotaje no paré nunca. Hoy parece fácil porque tengo lista y soy precandidata, pero ha sido un camino bastante arduo”.

 

«Hace casi cuatro años que planteé el horizonte de querer ser intendenta»

 

Nació en La Plata, pero en plena dictadura militar sus padres decidieron irse a vivir a Posadas a pesar de no tener ninguna pertenencia política: “Mis papás decidieron irse a vivir a Posadas en pleno proceso militar porque empezaron a ver cómo desaparecían amigos muy cercanos a ellos. Hice sala de tres y de cuatro en el Normal N°1 de Posadas y, cuando volvimos a La Plata, terminé mis estudios en la ciudad”.

 



Victoria Tolosa Paz, platense de toda la vida que sueña con convertirse en la primera mujer intendenta de La Plata.

Cuando el peronismo llegó a su vida

 

Victoria no proviene de una familia peronista, empezó a levantar las banderas de Perón y Evita cuando ingresó a trabajar en 1996 en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires. Su actividad laboral le permitió conocer un mundo totalmente nuevo para ella. Recorrió los barrios más carenciados de la Provincia para llevar los distintos programas de asistencia social. “Yo era una típica platense que vivía a pocas cuadras de la Municipalidad de La Plata y de la Catedral. Mi vida pasaba por ir a lo de mis abuelos, a la escuela; todo me quedaba medio a mano y este contacto con la realidad muy cruda y muy fuerte me despertó una gran vocación de militancia porque empecé a entenderla”.

 

Sus padres nunca militaron y en su casa no se hablaba de política. Lo poco que conocía era por los dichos de sus abuelos y tíos, quienes militaban en el radicalismo y hablaban mal de Perón y de Evita: “Tengo el recuerdo de escuchar ´Perón el dictador, Eva la desfachatada´. Pero no tenía ni idea de lo que era eso. Gracias a mi trabajo, empecé a encontrarme con gente que, en el más ínfimo lugar de su pobreza estructural, siempre tenían un lugar de recuerdo y de amor para Evita. El despertar de mi amor por Eva y Perón fue en Villa Palito, La Matanza, cuando hice un censo de manzaneras”.

 

«El despertar de mi amor por Eva y Perón fue en Villa Palito, La Matanza, cuando hice un censo de manzaneras”

 

La realidad hizo que Victoria se enamorara del peronismo y nunca más se alejara. Hoy levanta esas banderas y alega que Néstor y Cristina fueron quienes mejor llevaron adelante la doctrina peronista: “Amo esta forma de ver el Estado, milito activamente porque creo en la verdad, en la política como herramienta de transformación y después tuve la dicha de vivir la época de Néstor y de Cristina. Es impresionante ver el gran cambio de la Villa Palito. Dejó de ser una villa y hoy es un barrio llamado Almafuerte, con 4500 viviendas, con sus manzanas, con sus árboles, con su escuela, con su centro de integración comunitario, con su plaza, con todo lo que tiene que tener un barrio. Se logró gracias a la vocación de un gran hombre llamado Juan Enriquez —dirigente social matancero—, quien tomó la decisión, antes de que llegara Néstor a la presidencia, de empezar a organizar la comunidad para transformar esos espacios”.

Su infancia y su familia

 

“Tuve una infancia muy linda, ordenada y sencilla”, recuerda Victoria sus primeros años de vida. Sus padres se separaron cuando era muy chica, se crió junto a su mamá, sus tres hermanas y su hermano menor, quien falleció el año pasado.

Tiene el recuerdo de su mamá como una luchadora, quien se encargaba de sostener la estructura familiar, bancar la cacerola y ponerse la casa al hombro. “Mi vieja fue una mujer italiana súper ordenada, prolija, con valores increíbles, con un nivel de responsabilidad laboral que pocas veces vi. Nunca faltó al trabajo. ´Las Tolosa Paz´, como así muchos nos llaman a mí y a mis hermanas, somos las que somos gracias a mi mamá. Es mi gran ejemplo, una gran mujer, una gran madre y una gran abuela”, reivindica a su madre mientras se le llenan los ojos de lágrimas. En cambio, su padre es astrólogo y siempre fue más libre, vivió en Brasil y también en Europa.

 

«Mi mamá es mi gran ejemplo, una gran mujer, una gran madre y una gran abuela”

 

—Tu papá es astrólogo y vivió en diferentes ciudades, ¿alguna vez le cuestionaste su ausencia? 

 

—Sí, durante años. Pero sobre todo en la adolescencia. La crisis del abandono del padre una la expresa más en esa edad. Nos peleamos y nos alejábamos, incluso a la distancia porque papá vivió mucho tiempo afuera. Mi viejo fue una persona muy libre, muy diferente. Solo tengo el recuerdo de mamá y papá juntos cuando vivimos en Posadas. Allí mi papá se armó una verdulería y empezó a vender frutas en la calle. Siempre tuvo esos dones: encantador, buen mozo, atractivo, elocuente, divertido, que atrapaba y enamoraba. Por eso, él siguió su rumbo y mamá se hizo cargo de criarnos a todos nosotros. Mi padre es un gran astrólogo que no siempre acierta.

 

—¿Creés en los signos? ¿Te guías por las predicciones astrológicas?

 

—No me gusta leer el horóscopo de las revistas. Sí me gusta informarme sobre la astrología psicológica, el estudio de los astros y cómo impactan en las personas y en los países. Aprendí que las naciones también tienen carta astral. La Argentina es cáncer con ascendente en libra. Así que me gusta como curiosidad, no tengo ningún dote de astróloga ni me baso en tomar decisiones en función de eso. Pero sí leo, me gusta y conozco mucho mi carta. Soy de cáncer, mis amigas se me ríen porque siempre hablamos de los signos.

 

 —¿Y cómo ves a la Argentina este año astrológicamente?

 

—Según papá, la Argentina va a despegar en el 2020 de una manera exponencial y extraordinaria. Obviamente, eso lo asocio, aunque él no me lo diga, al triunfo de la fórmula Fernández – Fernández. Me agarro de la parte que quiero escuchar. La astrología permite eso, que una vaya tomando lo que quiere para construir ese escenario ideal y poder continuar. Si me dijeras que el 27 de octubre gana Macri, ¿cómo hago para levantarme mañana? 

 

Su formación académica

 

“Normalmente se asocia a la carrera de contador con lo privado; tenemos que animarnos a formar mujeres y hombres contadores con trayectoria en la contabilidad pública”, afirma la actual precandidata a Intendenta de La Plata, quien se recibió a los 35 años de contadora pública en la Universidad Católica platense.

 

Victoria se casó a los 20 años y tuvo a sus tres hijos: Bautista, Juana y Joaquín, a los 20, 22 y 24 años, respectivamente. Además de ser madre y estudiante de contaduría en la universidad pública de La Plata, trabajaba muchas horas en el Ministerio y eso le dificultaba su cursada: “En un momento me empecé a atrasar porque no podía seguir el ritmo de finales y cursada con tres chicos, una casa y un trabajo de más de ocho horas diarias como el que tenía. También hacía fundas para sillones y cortinas, y me ganaba la vida como un sobresueldo con esa actividad”. 

 

Define a la etapa de los 20 a los 30 años como un momento en el cual fue muy feliz con su primer marido, una época en donde tuvo que empezar de abajo y trabajar mucho para poder levantar su casa. A partir de los 30 años se separó y tuvo que volver construirse una. “Esta´Vicky arquitecta´ que tengo adentro me persigue porque en muy poco tiempo hice dos casas en las cuales viví”. Ya con sus hijos un poco más grandes, tomó la decisión de terminar la carrera universitaria. Se cambió de la universidad pública a la Católica de La Plata para cursar en una franja horaria más accesible y logró recibirse. “A los 35 años me recibí de contadora con casi 10 años de Estado encima. Había pasado por una carrera administrativa más que interesante como la tesorería, la contaduría; toda la escuela de la administración pública que amo y que me anima a gestionar lo público. Mi actividad laboral fue una herramienta fundamental para complementar esta carrera universitaria que también me encanta y que la pongo al servicio de lo público”.

 

El rol de la mujer en la política

 

—En la Argentina hay un importante avance del movimiento feminista. ¿Te considerás parte de ese movimiento? ¿Cuál es tu postura respecto a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo?

 

—Estoy a favor de la legalización del aborto. No es un tema moral ni religioso, es un tema de salud pública. Así lo entiendo. Yo soy católica, creo en Dios, sin embargo, no me genera ninguna contradicción porque creo profundamente que si una mujer tiene que tomar esa decisión, el Estado tiene que garantizarle el derecho a la vida.  Nunca tuve dudas, mi decisión siempre fue apoyar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Milito junto a mi hija para que el aborto sea legal en Argentina. Vamos a tener que esperar al período de los “Fernández-Fernández”, donde ojalá logremos que se apruebe.

 

«Estoy a favor de la legalización del aborto. No es un tema moral ni religioso, es un tema de salud pública»

 

—¿Cómo ves el rol de la mujer en política? ¿Cuál es tu máxima referente?

 

—Evita fue la piedra fundamental en la política feminista de la Argentina. Nos dio el derecho al voto, las primeras mujeres parlamentarias sentadas en el Congreso de La Nación, creó el primer partido femenino peronista. Hizo todo lo que una persona a esa edad y en ese tiempo histórico pudo haber hecho para abrirnos este camino enorme a las mujeres en política. Actualmente Cristina es mi máxima referente y mi conductora. Es una persona que admiro, que me sorprende y con quien me paralizo cuando la escucho hablar. Esto me pasa a mí y a miles de argentinos. No suele haber estos líderes tan seguido: tuvimos a Eva y debimos esperar muchísimos años para tener una Cristina. Poder vivir este tiempo me encanta, lo vivo con mucha alegría, pero también con tristeza cuando veo cómo la atacan. 

 

—¿Creés que la atacan por el hecho de ser mujer?

 

— No tengas ninguna duda. Esto es terrible, pero es así. Porque es mujer, pero además porque es peronista y defiende los intereses de los más postergados. Eso no se lo van a perdonar nunca. Tampoco le perdonan la coherencia, el liderazgo que construye, que no se calla, que asista a los Tribunales aunque no crea en esos jueces que la juzgan. Porque si fuese mujer de la derecha argentina liberal no dirían nada, fijate lo que pasa con Vidal.

 

«Si Cristina fuese mujer de la derecha argentina liberal no dirían nada, fijate lo que pasa con Vidal»

 

Cristina tiene sobradas muestras del amor que ha cosechado a lo largo y a lo ancho de esta República, y esta decisión que ha tomado de dejar en la cabeza de Alberto Fernández la fórmula presidencial también habla de la enorme grandeza de ella como mujer, como estadista y como una persona que entiende el tiempo histórico, y el tiempo histórico es para un presidente como Alberto. Yo también comparto eso y lo celebré desde el primer momento. 

 

 

La fórmula del Frente de Todos

 

Victoria y su marido, Enrique «Pepe» Albistur — ex secretario de Medios de Néstor Kirchner —, son amigos del precandidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández. Hace años que lo conocen y ella está convencida de que es el candidato indicado para sacar a la Argentina adelante. La entrevista la hicimos en las mismas oficinas donde se diagramó la campaña de Néstor Kirchner en el 2003, a través de la cual se convirtió en presidente con tan solo el 22% de los votos. “Estamos sentadas acá, el lugar donde Cristina y Alberto diseñaron la campaña de Néstor en el 2003. Esta misma mesa, en este mismo lugar, era un grupo muy chiquitito que confiaba en Néstor Kirchner. Entre ellos mi marido, amigo de Néstor y de Alberto desde hace muchos años”. 

 

—¿Cuál es la tu opinión sobre la fórmula de la provincia de Buenos Aires Kicillof-Magario?

 

— Me encantan los dos. Desde hace mucho tiempo digo que Áxel es un diferente, que irrumpió en la política de la provincia de Buenos Aires para decir “Acá estoy yo, soy esto, mi Clio, mi vida. Hablo, no tapo nada y cuento lo que quiero hacer”. Recorrió en un año más de 100 localidades y se ganó el cariño de la gente como pocas veces vimos en un precandidato a gobernador. Yo lo llamo “rockstar” porque es un fenómeno: llega a un lugar y convoca gente que nunca un político logró hacerlo, y él lo hace con una enorme naturalidad. La dupla con Vero me encanta, la admiro mucho, es la primera intendenta mujer de La Matanza. Le tocó gobernar en este contexto tan difícil con una gobernadora de un signo político contrario. Sin embargo, levantó la voz para defender la autonomía municipal, a cada uno de los municipios gobernados por el peronismo y nos ha invitado a las mujeres a hacer política. En cada pueblo de la provincia de Buenos Aires se encuentra una mujer dando una batalla para poder ser intendenta y esto habla de este tiempo de mujeres. Y Vero tiene que ver con ese tiempo.

 

«Yo a Axel Kicillof lo llamo “rockstar” porque es un fenómeno: llega a un lugar y convoca gente que nunca un político logró hacerlo»

 

Víctima de operaciones mediáticas

 

Victoria cuenta que fue víctima de varias operaciones mediáticas y que hubo varios intentos para que baje su candidatura. Hace pocos días, ella publicó en sus redes sociales una cámara oculta que le hizo al secretario de Medios del municipio platense, Martín Musciatti, donde se lo ve presionando a una vecina para que desprestigie e involucre a Tolosa Paz en un presunto caso de corrupción. “La operación mediática terminó en la Justicia, la pude desbaratar porque tuve la dicha de encontrarme con esta hermosa persona, Verónica Bravo. Ella en el 2017 se había prestado a hacer una operación en mi contra, también en un período electoral: yo era precandidata a concejal y me había desprestigiado y llevado a la tapa del diario Hoy. No pasó a mayores porque era un diario que no tenía una circulación masiva. Verónica reconoce que en ese momento fue utilizada políticamente para hacerme daño y me llamó y me dijo `Mirá Victoria, no estoy dispuesta a hacerte daño. Acá veo al poder de Julio Garro (intendente de La Plata) atrás, reconozco a uno de los trabajadores de la municipalidad que viene con los de TN´. A partir de eso logramos hacer la cámara oculta y desenmascarar la operación que tenían preparada para llevarme al programa de Lanata y hacer un escarnio público en mi contra”.

 

Nos cuenta que hay un intento del actual intendente, Julio Garro, de “Si es Victoria la candidata que tengo enfrente, puedo perder. Si no es Victoria, gano seguro”. Esto lo nota cuando todas las balas empiezan a dirigirse hacia su persona: “Esta es la política que no queremos, queremos apostar a discutir políticas públicas y un proyecto de ciudad”.

 

 

El presente y el ahora

 

—En las redes sociales te vemos muy presente en los barrios, en los medios de comunicación, en las sesiones en el Concejo Deliberante de La Plata, ¿cómo hacés para dividirte las tareas y poder pasar tiempo tus tres hijos?

 

—Desde que tomé la decisión de construir una candidatura para ser la primera intendenta mujer de La Plata se me hace muy difícil. En estos tres años y medio mis hijos me han aguantado mucho. «Ma, ¿venís a comer?», «ma, ¿te guardo comida?». Tienen 21, 23 y 25 años y por ahora los tres viven conmigo y me dan una mano enorme y me bancan en esta actividad política. Mi hijo más grande se está por mudar, me cuesta que se vaya. Soy una madre que quiere que estén siempre conmigo. Ellos no militan, pero entienden muchísimo y no se afligen ante las campañas de desprestigio que han hecho en mi contra para sacarme de la cancha.

 

«Mis tres hijos viven conmigo y me dan una mano enorme y me bancan en esta actividad política»

 

—Si te cruzaras en la calle con María Eugenia Vidal, ¿por qué política la felicitarías y qué le reprocharías?

 

—  A mí más que cruzármela, me gustaría tomarme un café y preguntarle: «¿Qué sabor tiene después de haber sido tres años y medio gobernadora de la provincia de Buenos Aires?” Estoy segura de que uno muy amargo, que imaginó una gobernación muy distinta, pero pudo hacer poco porque se acomodó al calor de entender el tiempo electoral de Macri. El Presidente es muy hábil en ganar elecciones, pero en gobernar la Argentina y la provincia han dejado mucho que desear. Vidal en un inicio tenía una vocación de querer realmente hacer cosas y luego se fue camuflándose como Macri. Hoy uno la ve como a él y yo me acuerdo que en el 2016 no la veía así. No tengo ninguna duda de que Macri es Vidal, y Vidal es Macri. También le preguntaría si gobernar la provincia es hacer lo que ella hizo, no pudiendo transformar prácticamente nada y llevando a la pobreza a miles y miles de bonaerenses.

 

 

«No tengo ninguna duda de que Macri es Vidal, y Vidal es Macri»

 

 

— ¿Por qué creés que es considerada una de las dirigentes políticas con mejor imagen del país?

 

— No tengo dudas de que es la mejor dirigente de Cambiemos. La venden así, construyeron eso. La percepción que tiene de ella gran parte de la ciudadanía es lo que se quiso construir: un “Plan V”. Por eso, ese resguardo mediático que han tenido todos los medios con ella. Si Macri es desechable, entonces vamos con María Eugenia. Ahora parece que el «Plan V» ya no existe, pero durante mucho tiempo jugaron con eso y por eso el nivel de cobertura. Te doy un ejemplo claro: venimos en mi ciudad de La Plata de un apagón y Vidal ni siquiera dio la cara, no se hizo cargo de la problemática que afectó a 55 mil vecinos y son muy pocos los medios de comunicación que preguntan:  “¿Dónde está Vidal?”

 

—En La Plata se vivió un fuerte apagón de luz, donde miles de familias se vieron afectadas. ¿Cómo ves la medida del gobierno de la Provincia de aplicarle una multa a la empresa distribuidora, Edelap, de más de $280 millones?

 

— Las cifras de las multas varían depende del diario que leas. Edelap es la prestadora del servicio de energía de la ciudad de La Plata, que desde la época de Vidal cambió de manos y el grupo económico que la compró es Rogelio Pagano, ex CEO de Edenor, y Edenor es de la familia Mindlin, muy asociados a la familia presidencial. Rogelio Pagano compra Edelap y quien tiene que controlar la calidad del servicio, las inversiones y la cadena de costos, es otro CEO de Edenor, Edgardo Volosin. Es decir, uno se quedó con la empresa de energía y el otro con la ventanilla del control. Las consecuencias de tener un CEO en el Estado son evidentes: las inversiones no aparecen, las multas y los controles no se aplican y Edelap cuatriplica sus ganancias y deja de hacer el plan de inversión que tiene que haber hecho. Lo que pasó en La Plata se podía haber evitado, lo que no se puede evitar es esta pérdida de mil millones de pesos en las familias y comercios. No pueden reponer ese capital de trabajo con no pagar la próxima factura de luz y estar exentos de la tasa municipal, como anunciaron desde el gobierno bonaerense. Es muy poco al lado de lo que han perdido. Debe haber una multa y una sanción mayor para la empresa, quien debe hacerse cargo de todas las pérdidas que le ha ocasionado a las familias platenses.

 

¿Cómo ves a  La Plata hoy? ¿Cómo calificarías la gestión del actual intendente, Julio Garro?

 

— La veo muy mal. No es que estábamos bárbaros en el 2015; la gestión tampoco era buena. Veníamos con el drama de la inundación del 2013 y la ciudad estaba muy golpeada. Pero hoy está terriblemente peor en todos los índices. Desempleo récord de 10,8%, cuando era 4,9% en el 2015. Tenemos una ciudad que tiene 161 villas de asentamiento. Sí, esas villas estaban en el 2015, pero se incrementaron. Aumentó el abandono de los barrios populares porque no hay un Estado que lleve asfalto, luminaria; no hay plan de inversión. Tenemos un problema de transporte, que también lo teníamos antes, pero se ha agravado; un problema de tránsito que colapsa el centro de La Plata y nadie hace nada; un Intendente que no ha ejecutado las partidas de educación, salud y seguridad en los últimos tres años y medio. Hay serios problemas en el área de la salud, a pesar de ser una ciudad con 8 hospitales provinciales, porque es el primer lugar donde Garro ha ajustado cada año de ejecución presupuestaria. Hay mucha política por hacer: industrial, productiva, que genere empleo y que se asocie a la universidad. El presupuesto municipal es de $10 millones para este año y el presupuesto de la mejor universidad de la provincia de Buenos Aires es superior. Si se pusieran a trabajar estos dos resortes del Estado, nacional como la universidad y el municipal, esa sinergia daría un resultado mucho más grande y profesionales al servicio de nuestra ciudad.

«Hoy La Plata está terriblemente peor en todos los índices»

¿Cuál creés que va a ser el mensaje que van a dar los vecinos y las vecinas platenses en las urnas?

 

— Tampoco quiero subestimar, porque la ciudad de La Plata es muy conservadora, con altos niveles de exigencia. Va a costar mucho ganarle a Julio Garro. El platense es una persona muy instruida, hay mucho corte de boleta en el casco urbano. Te doy un ejemplo: Cristina arrasó en el 2007 como candidata a presidenta y en La Plata, su ciudad, perdió contra el ARI, el entonces frente electoral de Elisa Carrió. No metimos ni un senador en esa elección. Por eso, mi desafío es que me elijan por mi formación, mi dedicación y mis ganas de transformar la ciudad. Quiero hablarles a los platenses independientemente de su ideología política. Con el Frente de Todos tampoco alcanza, necesitamos convencer que tenemos un proyecto de ciudad y que lo vamos a llevar adelante con el compromiso de esta intendenta y de cada uno de los ciudadanos. Vamos a demostrar que se puede hacer política de manera transparente,  priorizando y llevando adelante el dinero público de manera responsable para construir un proyecto que nos cambie la vida a todos y todas.

 

 

«Quiero hablarles a los platenses independientemente de su ideología política»

 

 

La gran interna platense

 

A diferencia de lo que sucedió a nivel nacional y provincial, en el Frente de Todos platense no se logró la unidad y se presentan 5 precandidatos a intendente: Florencia Saintout, Guillermo Escudero,  Luis Arias, Federico Martelli y vos. ¿Ves a las PASO como un mecanismo para dirimir las diferencias dentro de los partidos?

 

—Sí, quizás no me hubiese gustado cinco. Es muchísimo, van a haber unas sábanas enormes en el cuarto oscuro y la gente va a tener que buscar a Victoria entre cinco precandidatos. Vamos a hacer todo lo posible para custodiar esas boletas y para que los platenses me encuentren y me den su voto de confianza. No llegamos a ese consenso ni hubo posibilidades de bajar ninguna de las otras listas. Yo había sido muy clara: no quería declinar mi candidatura porque puedo ganar las PASO y también las generales. Así que, vamos a la cancha, juguemos y que la ciudadanía elija. Si gano, me van a tener que acompañar y si pierdo, acompañaré al que gane.

 

—Si te toca asumir como intendenta, ¿cuál es la primer política qué harías?

 

—La primera que hay que tomar con estos niveles de desocupación y de crisis es una batería de decretos que generen empleo. Lo primero que tengo que hacer es autolimitarme, no disponer de dinero público municipal que no termine asociado a mano de obra local y regional. Hoy en La Plata se utilizan obras pequeñas y de servicio, como colocar cámaras de seguridad, pintar cordones, plantar árboles, todas importadas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Eso es un problema porque se destina el dinero público que le quitás a los contribuyentes platenses para abultar las arcas de empresas de Capital que traen la mano de obra de Capital; ni siquiera esos salarios se quedan en La Plata. Hay un proyecto de cooperativa «Compre La Plata», esto es para potenciar todas las cooperativas de trabajo, las textiles, las de servicio, las cuales podrían abastecer al municipio y que ese dinero empiece a rodar en el consumo interno platense. Luego tiene que haber un plan rápido de restablecimiento y de dejar de asfixiar a nuestros pequeños comerciantes industriales porque la están pasando muy mal. Hay que hacer una reducción de tasas de seguridad e higiene urgente para no permitir que sigan cerrando persianas como se cierran todos los días. Además, voy a administrar el presupuesto en base a lo urgente y lo urgente es que en los primeros cien días haya aulas en todas las escuelas de La Plata, que hoy no las tenemos. Para eso hay que implementar la ejecución del Fondo del Fortalecimiento Educativo. Y hay que hacer un proyecto de salud serio porque hay una crisis sanitaria muy fuerte en todos los barrios de la ciudad. Voy a trabajar desde el primer día incansablemente para demostrar que si hay vocación política, decisión, transparencia y un equipo de trabajo preparado para gestionar, la ciudad puede cambiar definitivamente y transformarse. 

 

 

 

 

 

 

 

Camila Miele

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