“MACRI, VIDAL Y LARRETA VAN A SER REELEGIDOS”

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

 

Pedro “Piter” Robledo es el actual director ejecutivo del Instituto Nacional de Juventud (INJUVE) y es uno de los dirigentes más influyentes del PRO con tan solo 28 años. Nació en una familia numerosa y es el sexto de diez hermanos. “Mi papá trabajaba en un banco y mi mamá realizaba la tarea más grande que hay: educaba y criaba a sus diez hijos”, recuerda sobre su infancia. Cuenta que para comer se dividían en dos grupos y todos tenían tareas asignadas: “Una tanda los grandes y otra los más chicos. Estaba todo calculado, quién se bañaba a la noche, quién a la mañana. Después, cada uno tenía su tarea. A mí me tocaba cortar el pasto, limpiar la pileta y era el encargado de comprar el pan y la leche todas las tardes a la salida del colegio. Compraba cinco sachets de leche y tres kilos de pan por día”.

Estudió en distintos colegios, algunos públicos y otros privados, y el año pasado se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA): “Estudié en la UBA porque, primero no podía decidir: mis padres no estaban en condiciones económicas de pagarme una universidad privada; pero tampoco en mi cabeza tenía intenciones de hacerlo en otra universidad que no fuese la pública”. 

Piter Robledo es expresidente de la Juventud PRO y es el actual director ejecutivo del Instituto Nacional de Juventud (INJUVE)

Está convencido de que el Gobierno Nacional va por el camino correcto en lo que respecta a la política educativa universitaria: “Fueron años complejos en la administración del presupuesto nacional porque había que ordenarlo. Pero en términos de hacia dónde queremos llevar a la educación pública, nuestra visión es la moderna. Por ejemplo, haber determinado carreras fundamentales para el desarrollo de la Argentina y darles relevancia en el programa de beca `Progresar´ es poner el foco en que necesitamos que la educación sea humanista, pero también una herramienta para el desarrollo económico y productivo de la Argentina. Poner prioridad en carreras claves para el crecimiento del país es algo que el Gobierno está haciendo muy bien. Falta mayor inteligencia en el diálogo con los gremios y mayor humildad para entender el engranaje del sistema educativo. El mundo discute la inteligencia artificial, el 5G, que los estudiantes tienen que tener períodos de estudios más cortos y dinámicos. No estoy de acuerdo que una carrera universitaria dure siete años y se estudie en base a una currícula que se sancionó hace quince años”.

Además, sostiene que no es bueno generalizar a la hora de hablar de los jóvenes y sus preferencias porque es un tema muy complejo: “Hay jóvenes que son muy viejos y viejos que son muy jóvenes. Tengo 27 años (pocos días después de hacer la nota, Robledo cumplió años, por eso en el comienzo dijimos que tiene 28) pero siento que tengo 20 porque estoy conectado con los géneros, con el cambio climático, con la tecnología. Lo que marca la diferencia es la libertad: promoverla o ser un conservador. Los movimientos de izquierda son conservadores porque quieren mantener prácticas y teorías que surgieron hace cientos de años”.

 

«Los movimientos de izquierda son conservadores porque quieren mantener prácticas y teorías que surgieron hace cientos de años”

 

La crisis del 2001

“La crisis del 2001 nos llevó puestos”, recuerda de los años tristes de nuestra historia reciente. Su padre pasó de trabajar en un banco a realizar changas de plomería y electricidad para salir adelante. Después de eso, consiguió un trabajo como empleado administrativo y hoy es peajista. “Me causa mucha gracia cuando me dicen que soy un ´cheto del PRO´”, afirma y considera quequienes sostienen eso, no conocen su historia de vida. 

 

“Me causa mucha gracia cuando me dicen que soy un ´cheto del PRO´”

 

Desde fines de la década del noventa, su familia vivió años muy duros y fue muy importante el acompañamiento que recibieron de parte de amigos: “En esa época, nosotros teníamos la casa hipotecada en dólares y la hipoteca se nos triplicó. Estuvimos a punto de perder la casa. Recuerdo la imagen de la oficial judicial dándonos la célula de remate. Si no hubiera sido por amigos de mis padres, hubiésemos perdido la casa donde me crié”.

La realidad en la que vivía hizo que, con tan solo diez años, se escape de su casa en bicicleta para ir a un a un casting de televisión, en Martinez: “Hice cinco cuadras de cola y fue en 1999 que conseguí mi primer trabajo: formé parte del elenco de la novela ´Cabecita´, donde actuaba Agustina Cherri y la canción la cantaba Rodrigo”.

En plena crisis del 2001, Piter trabajó en el Teatro Nacional — ubicado en Avenida Corrientes y 9 de Julio—, en una obra que protagonizaba Mora Godoy: “El preestreno de la prensa fue el 20 de diciembre del 2001;  tengo el recuerdo de que tuvieron que cerrar el teatro y nos quedamos adentro durante un día entero. Vi pasar una caja de McDonald’s volando, en plena Avenida Corrientes. Por eso, con tan solo once años, era consciente de lo que pasaba”. Iba a la escuela de siete de la mañana a tres de la tarde, salía y se tomaba el colectivo en San Isidro para ir a trabajar al teatro. Su jornada laboral terminaba a las doce de la noche y llegaba a su casa a las dos de la mañana.

“Hay una frase que a mí me conduce en la manera en la que vivo, se la dijo (Winston) Churchill —político y escritor británico, conocido por su liderazgo del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial— a la delegación inglesa en una batalla que estaban perdiendo con los alemanes: `El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo´.  Esa fue la actitud que tomé para salir adelante en plena crisis del 2001: reaccioné con entusiasmo”, cuenta.

 

Primer acercamiento a la política

En ese contexto social fue el primer acercamiento de Piter a la política: “Trabajar en el teatro y ver con once años la situación de caos que había en la calle me hizo conectar, no con la política partidaria, sino con fenómenos sociales”. Otro hecho que lo hizo tomar conciencia de las cosas que sucedían fue el atentado a «Las Torres Gemelas». Su hermano mayor había ganado una beca para estudiar en los Estados Unidos y, en ese momento, vivía a solo tres cuadras de donde ocurrió la implosión: “Perdimos la comunicación durante un día, fue terrible. Me miré los 40 días las transmisiones de Nelson Castro desde Manhattan. Lo veía y no podía entender lo que pasaba”

Pero su primera experiencia con la política partidaria fue recién en el 2007, cuando asistió a una charla de la alianza «Frente Cívico y Social» entre Prat Gay y Elisa Carrió. Ya en el 2008, empezó a militar en el PRO, partido que luego presidió y del cual se convirtió en uno de sus máximos referentes: “Empecé a militar en el PRO porque la vi a Vidal inaugurar el primer centro de primera infancia. Fue la primera vez que escuché a un político hablar de invertir en cosas que se iban a ver sus efectos recién en veinte años. En ese momento, me sentí parte y empecé a militar. Me atrajo que era un espacio distinto”.

 

Encuentro con Cristina Kirchner

“Fue uno de los encuentros más importantes de mi vida”, describe Piter a la reunión que tuvo, en 2013, con la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien lo recibió luego de ser golpeado por su orientación sexual en una fiesta privada de San Isidro. El encuentro duró tres horas y media y hablaron de todos los temas: Venezuela, Marcos Peña, Néstor, entre otros. 

 

«La reunión con Cristina fue uno de los encuentros más importantes de mi vida»

 

Oscar Parrilli, secretario General de la Presidencia del 2003 al 2014, fue quien le comunicó la noticia de que Cristina quería reunirse con él: “Estaba por tomarme el subte en Pueyrredón y Avenida Santa Fe para ir a trabajar y me llama Parrilli y me comunica que la presidenta quería hablar conmigo. Mucha gente me ha puteado, pero lo volvería a hacer una y otra vez. Es más, me juntaría ahora con Cristina a tomar un café y a comer un budín porque soy político y estoy orgulloso de serlo. Considero que la política es la real herramienta para poner a discutir en una mesa a personas que piensan distinto. Un político no puede ser fiscal y juez. Si una persona cometió un delito, lo tiene que juzgar el Poder Judicial. Por eso, cuando me llamaron, consideré una gran oportunidad para poder escucharla, dialogar y poder decirle que había mucha gente que no estaba de acuerdo con las cosas que hacían como Gobierno en el país”.

Encuentro con la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en Casa Rosada, luego de ser agredido en una fiesta en San Isidro por su condición sexual

 

“Para mí Cristina fue una piba joven con ideales, que se metió en política para transformar las cosas, pero el sistema perverso del PJ (Partido Justicualista) partidario la llevó a pensar que eran dueños de los discursos públicos. Hay ciertas convicciones que comparto con ella: soy un hombre homosexual que hoy tengo los mismo derechos que una persona que no lo es y me puedo casar porque hubo un Ejecutivo Nacional que impulsó la Ley de Matrimonio Igualitario”. También coincide en que las empleadas domésticas hoy tienen mayor cobertura que antes, y en que exista la Asignación Universal por Hijo. Después, no concuerda en un montón de otras cosas y,por eso, no forma parte del PJ.

 

 Si te volvés a cruzar con Cristina, ¿qué le preguntarías?

 —¿Por qué siendo una persona que empezó a militar en política en plena dictadura militar, donde la democracia estaba apagada, obstaculizó lo más hermoso que tiene el sistema democrático: conversar con el que piensa distinto? Eso fue lo que la llevó a enfrentar a la sociedad argentina, a dividir y lo que la hizo perder el Gobierno. También le preguntaría: ¿por qué lo tuvo a Julio De Vido al lado de ella? No me gusta hablar mucho del tema de las denuncias, prefiero que la Justicia tome su tiempo y decida, pero cuando me invitó a la Casa Rosada, fui al baño de un exdespacho de De Vido y vi con mis propios ojos una caja fuerte enorme. ¿Por qué un Ministro tenía eso en su baño?

 

«Fui al baño de un exdespacho de De Vido y vi con mis propios ojos una caja fuerte enorme enorme»

 

Hace un tiempo dijiste: “Un gran error del gobierno de Cristina fue La Cámpora”. ¿Qué considerás que diferencia a un joven militante de La Cámpora de un joven militante del PRO?

 Que no somos soldados, te puedo hablar bien de Cristina. Fijate si un militante de La Cámpora puede decir algo bueno de Macri. Considero que los militantes de esa agrupación son «jóvenes viejos» porque se quedaron con teorías antiguas y tienen reacciones que son un poco violentas a la hora de discutir política. Les falta conexión con el mundo global. Sin embargo, hay dirigentes de La Cámpora que rescato: Wado de Pedro y Paula Penacca, son algunos de ellos. 

 

«Los militantes de La Cámpora son ´jóvenes viejos´ porque se quedaron con teorías antiguas y tienen reacciones que son un poco violentas a la hora de discutir política»

 

¿Tenés amigos kirchneristas? ¿Cómo es tu relación?

Sí, tengo y es una relación fascinante. ¿Qué mejor que charlar en una previa, mientras tomamos un buen fernet, con un amigo kirchnerista que piensa distinto? Me encanta hablar con alguien que no piensa igual que yo.

 

Hablamos del presente

¿Cómo es tu relación con Mauricio Macri? ¿Hablás seguido?

No hablo seguido con Mauricio, pero es una relación de mucho respeto porque, a pesar de que todos le decían que no, él demostró que sí. Eso es lo que vale: las personas que logran torcer el curso marcado de la historia: va a ser el primer gobierno no peronista que finalice un período democrático. Quizás no se percibe ahora, pero el cambio de raíz que está llevando adelante, es para siempre.

Junto al actual presidente de la Nación, Mauricio Macri, en la Casa de Gobierno

—¿Cuál es tu balance luego de casi cuatro años de Gobierno?

De la Argentina que tenés a la Argentina que querés, la tenés que conducir y transitar. Algunos cambios que impulsamos fueron muy bruscos, necesitaban mayor conversación con los sindicatos, con los periodistas y con las iglesias. A veces, nos confundimos en pensar que las decisiones se pueden tomar de manera unilateral. Estoy convencido de que Miguel Ángel Pichetto va a venir a corregir eso, por eso me fascina su designación como vicepresidente; es un hombre de la institucionalidad política y me gusta que haya un peronista en la fórmula.

 

«Me fascina la designación de Miguel Ángel Pichetto como vicepresidente»

 

Los analistas coinciden en que la mayor base de apoyo del espacio de Alberto y Cristina son los jóvenes, en cambio, la fórmula de Macri y Pichetto tiene el apoyo de los adultos mayores 50 años, ¿por qué creés que al gobierno le cuesta tanto seducir a los jóvenes?

Porque no pudimos dejarnos llevar tanto en ideales y en romanticisimo.uvimos que solucionar de entrada problemas muy complejos que había en la Argentina. Nuestro primer Gobierno fue muy racional y de emergencia para evitar que el país caiga en una profunda crisis. Estuvimos concentrados en la practicidad y nos faltó tiempo para poder presentar cuál es nuestro ideal de sociedad. Esto no me preocupa porque con el tiempo va a cambiar. En todo lo que se haga de parte de nuestro partido, siempre pido tiempo. Hay muchos jóvenes que les gusta nuestro gobierno y lo que hacemos, pero tienen una participación política menos activa de la que tienen jóvenes del peronismo

Se acercan las PASO y los resultados electorales parecen estar parejos. ¿Creés que la población va a volver a darle un voto de confianza a Macri?

Ganamos todo, no tengo ninguna duda: Ciudad, Provincia y la Nación. Estoy convencido porque no van a ganar Macri, Vidal y Horacio, va a ganar la convicción de que queremos un país normal, racional y con instituciones que funcionen, aún sabiendo que fueron años muy difíciles. Veo cómo a mis viejos les cuesta llegar a fin de mes, pero el otro día, en una charla con mi papá me dice: «Por primera vez en la historia, vamos a demostrar que no solamente una cuestión económica gana las elecciones. También hay gente humilde que tiene una escala de valores que votar. Lo que está en juego en estas elecciones es un Gobierno autoritario o uno que no lo es. Lo que está en juego es un Gobierno que piensa que los recursos públicos son para los amigos ministros o unoo que piensa que si hay un ministro corrupto no se lo va a apañar. La diferencia entre el Gobierno que se fue y Cambiemos es que quienes nos gobernaron durante doce años crearon una estructura de funcionamiento para saquear al Estado. El legado que va a dejar Mauricio de reconectar la Argentina a un mundo más global es muy valioso. Prefiero ser un cheto que camina los barrios con convicción, que ser un nacional y popular que la mira desde Puerto Madero con una remera del Che. ¿Qué es más conservador que utilizar el hambre de un comedor para pedirle a esas personas que vayan a una marcha o asistan a un local partidario?

 

«Ganamos todo, no tengo ninguna duda: Ciudad, Provincia y la Nación»

 

Su vida en China

—En una entrevista dijiste: «Trabajo todos los días para ser el primer presidente gay de la Argentina”. ¿Es tu gran sueño?

—No aspiro más a eso porque me di cuenta de que lo que importa no es el cargo, sino qué defendés. Uno puede ser Ministro y no tener aspiración de cambiar nada, pero podés ser un pibe o una piba que milita en una ONG, en un partido político, y tener hambre de transformar.  Defiendo los asuntos públicos: el cambio climático y tecnológico, que tengamos una educación más inteligente; trabajo para terminar con la peor lotería que existe: la del nacimiento. Mientras que en la Argentina el futuro de un pibe esté determinado por el lugar en el que nace, no vamos a poder avanzar. 

—Te ganaste una beca para hacer un posgrado de 2 años en negocios internacionales en la universidad Tsinghua. ¿Por qué decidiste irte en este año electoral tan importante para el gobierno de Cambiemos?

—Lo decidí el cinco de mayo del año pasado en un Congreso de Inteligencia Artificial porque sentí claustrofobia intelectual. En el mundo pasan cosas muy interesantes, mientras que en Argentina discutimos cosas que parecen anacrónicas. Nuestra generación cambia permanentemente, después de haber estado diez años en el Gobierno y en la política tengo ganas de aprender cosas nueva. Está bueno soltar el poder y que otra persona ocupe mi lugar. Quiero tener tiempo para formarme y reflexionar sobre qué cosas no volvería a hacer y qué cosas sí. Elegí ir a estudiar a China por una cuestión de libertad intelectual y porque hay que conocer el mundo para construir una mejor Argentina. También para ver qué cosas de nuestro país podemos ir a contarle al mundo.

 

«Elegí ir a estudiar a China por una cuestión de libertad intelectual y porque hay que conocer el mundo para construir una mejor Argentina»

 

—¿Qué es lo que más vas a extrañar de la Argentina?

—Mi familia, tengo una relación con mis papás extraordinaria y hablo mucho con ellos de política. A mis amigos, somos un grupo fascinante. Me encanta ir a bailar y hacer previa con ellos los sábados. También voy a extrañar el dulce de leche, me como un pote por semana. (risas)

—Al regresar de China, ¿con qué país te gustaría encontrarte? ¿Cuál es tu próxima meta al volver a la Argentina?

—Me gustaría encontrarme con una Argentina que converse y dialogue. Que en una campaña, cada uno de los candidatos cuente lo que quiere ser y lo que va a hacer. Mi próxima meta es quedarme en Asia un tiempo y después ir a estudiar a Harvard. Deseo profundamente ser feliz, que mis padres tengan una vejez digna y tener un buen novio.

 

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

 

Camila Miele

Submit a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *