ARDEN LAS PROMESAS

POR: JUAN IGNACIO ZINGONI

 

Décadas atrás los australianos contaban el chiste de que si algún día los indonesios invadían el país por el norte, nadie se iba a dar cuenta porque allá no vive nadie. La invasión real terminó viniendo del sur y este del país, donde vive la mayor parte de la población. El fuego ha arrebatado las tierras, hogares, vidas, ecosistemas e historias de millones de vidas para siempre. La época de incendios es una constante en la historia australiana, sin embargo, científicos y activistas vienen anticipando hace tiempo que de no cambiarse las políticas industriales, las llamas iban a regresar cada vez con más fuerza, como está sucediendo ahora. Lo que para muchos ha sido una sorpresa, para otros es el resultado de una advertencia ambiental que fue oída, pero nunca escuchada en su plenitud. ¿Qué pasó? ¿Por qué se produce un incendio forestal y cómo se intenta apagar? ¿Cuál sería el equivalente argentino a este incendio australiano? ¿Quienes son responsables? ¿Por qué sabíamos que esto iba a pasar y aún así no se hizo nada?

 

LAS DOS CARAS DEL “NIÑO INDIO”

 

Desde 1926, hace 94 años, se llevan registros de los daños provocados por incendios en Australia. En ese primer registro hubo 60 muertos y en 2009 se observó un pico de 173 personas fallecidas. Si los incendios no son algo novedoso en Australia, ¿por qué esta vez la tierra de los canguros llamó la atención mundial? Porque nunca antes las llamas habían alcanzado a cubrir tanto territorio: se estima que son unas 10 millones de hectáreas que están ardiendo para el momento en que esta nota fue publicada, el equivalente a 500 veces el territorio de la ciudad de Buenos Aires. Los invito a realizar el mapa interactivo que creó el diario The Guardian para darse una idea del alcance del incendio.

 

Hay un fenómeno conocido como “dipolo del Océano Índico” o “El Niño Indio” (hermano del “Niño del Pacífico”) que es indispensable para entender el porqué del incendio. Consiste en la diferencia que hay en temperaturas de la superficie del mar en zonas opuestas del Océano Índico; se hace enorme por momentos: del lado occidental (oeste africano) el agua es más cálida de lo normal y, por lo tanto, llueve mucho, pero del lado oriental (Australia) el agua es más fría de lo común y casi no llueve. Llueve y se inunda África por un lado, y se seca e incendia Australia por el otro. 

 

A todo esto, no se habla mucho de las grandes inundaciones que acontecen en África, de las decenas de personas muertas y los cientos de miles obligados a abandonar sus hogares, pero es el mismo fenómeno que provoca los incendios en Australia. El Niño Indio tiene cada vez más fuerza. Suponiendo que no se tomen las medidas ambientales necesarias, se proyecta que durante este siglo la frecuencia del Niño aumentaría de uno cada 17 años a uno cada 6 años.

 

Mujeres de Kenia escapan de las inundaciones producidas a fines de 2019.

Los últimos meses han sido de los más calurosos en la historia de Australia y hace un siglo que la zona oriental del país no veía una sequía de estas magnitudes: esta sería la sequía más larga en su historia. Además, en 2019 Australia estableció dos veces un nuevo récord de temperatura: el 17 de diciembre se alcanzó un máximo promedio de 40,9ºC, y al día siguiente 41,9ºC.

 

Desde 2013 gobierna el partido liberal en Australia, cuyos representantes se oponen a introducir leyes que apunten a cumplir los objetivos ambientales, como los del Acuerdo de París para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. ¿Sabían que en principio estos gases son necesarios? Así es, los gases de efecto invernadero le dan un golpe de horno a la Tierra porque sino tendría una temperatura tan fría que la haría inhabitable. Sin embargo, tampoco hay que subirle de más la llama al horno porque cambian los ecosistemas, se producen grandes sequías, se derriten los glaciares, con lo cual sube el nivel del mar y esto deviene en inundaciones. ¿Por qué no toman medidas ambientales en Australia? Porque afectarían la industria del carbón: el principal material para generar electricidad, la mayor amenaza contra el cambio climático y, junto al gas, la principal exportación de Australia. Están atados de manos, podría decirse. La industria carbonera financia las campañas políticas y después cobra sus favores al ganador.   

 

Tonny Abbott, político liberal conservador elegido para ser primer ministro desde 2013 hasta 2015 tras su campaña contra el impuesto al carbón, admitió en un discurso que, en términos éticos, los liberales como él la tenían difícil para aplicar medidas ambientales, pero si se habla en términos económicos la cuestión se les hace muy simple (apostar al carbón) y son los más exitosos. Nunca mejor dicho, Tonny. Combinemos la matriz de este pensamiento con los cuatro elementos del fuego (combustible, oxígeno, calor y reacción en cadena) y tendremos en solo cinco meses un saldo de al menos 25 muertos, decenas de desaparecidos, 1.800 viviendas destruidas, 500 millones de animales afectados y seguimos contando. ¡Pero al menos son el principal exportador de carbón mineral del mundo! ¿Este es el costo que se debe pagar para que los australianos tengan energía a menor precio?

 

En los últimos dos meses, la primera ministra de la región, Gladys Berejiklian, declaró tres veces el estado de emergencia. Vale destacar que las autoridades no recurrían a esta herramienta desde 2013. Por otro lado, el ministro estatal de transporte, Andrew Constance, expresó que esta viene siendo la mayor reubicación masiva de gente fuera de la región que han tenido. Por otra parte, el actual primer ministro de Australia, Scott Morrison (uno de los sucesores de Tonny), advirtió que los incendios devastadores pueden continuar por meses.

 

¿QUÉ HAN HECHO?

 

El actual primer ministro, Scott Morrison, es un personaje como los que suelen circular por los altos puestos de mando como Donald Trump o Boris Johnson. En 2017 se presentó al parlamento con un pedazo de carbón en sus manos: “Esto es carbón, no tengan miedo”, dijo. El 1° de noviembre hasta prometió crear nuevas leyes para proteger al lobby de los activistas ambientales en la convención de empresas mineras. Otra anécdota reciente: el pobre Scott tuvo que regresar a Australia en medio de su viaje familiar de diciembre a Hawaii por que se le prendía fuego el país, ¿alguien puede pensar en Morrison?

 

El primer ministro de Australia, Scott Morrison, con su preciado carbón en el parlamento.

Imaginá un muro de humo bien denso que tenga unos 70 metros de altura, un poco más alto que el obelisco. Ahora que escuchás el grito agonizante de animales que están sufriendo quemaduras, pero no sabés bien de dónde viene, la ola de fuego que te rodea no te permite ver bien. Personas te piden ayuda esperanzados de encontrar a sus familiares. Vos no solo estás exhausto, tu país además no tiene sus propios aviones hidrantes porque se los pide prestado a Estados Unidos y, por supuesto, sos voluntario porque, ¿para qué gastar presupuesto si solo sos un bombero? La mayoría de los bomberos que están trabajando en los incendios son voluntarios. No todos los héroes usan capa.

 

Bombero australiano en medio del incendio forestal.

¿DE QUÉ INCENDIO ESTAMOS HABLANDO?

 

Es importante no llevarse por el calor del momento y analizar la información que se va a compartir. Por ejemplo, hace unos días, se volvió viral un video en el que un grupo de bomberos festejaban la caída de lluvia y se comenzó a especular que eso terminaría con los incendios, sin embargo, el video es de noviembre del 2019 y el problema está lejos de terminar. Es más, una de las características de las “tormentas de fuego” (como las que se están formando en Australia) es su comportamiento engañoso, ya que amagan y se vuelven más agresivas justo cuando las condiciones meteorológicas hacen pensar que van a perder fuerza. 

 

¿Cómo se producen estas tormentas? Mientras se calienta el aire que se encuentra sobre un incendio, se crea una ráfaga de viento que se mueve hacia arriba, denominada corriente ascendente, que canaliza el humo hacia la atmósfera como una chimenea. Cuando el aire asciende, se enfría, se condensa y forma nubes y cuanto más alto llegan esas nubes, más probable es que se forme una tormenta eléctrica. Los rayos de estas tormentas tienen solo cargas negativas, es decir, duran más y dan más tiempo a que el impacto incendie el suelo. Creadas a partir del fuego, estas tormentas rara vez producen las precipitaciones que son tan necesarias para apagar los incendios. En Australia recién comienza su temporada de incendios forestales, y los meteorólogos sostienen que podría haber más incendios en los próximos meses. 

 

El aire caliente del incendio sube hasta la atmósfera y puede producir tormentas de fuego.

¿Quiénes fueron los primeros en advertir esta crisis climática? Los cientos de miles de jóvenes que salieron el año pasado a las calles de las principales ciudades del país para manifestarse contra una cultura política que direcciona el dinero a la acumulación y no a la preservación ambiental. ¿Por qué siempre necesitamos más riqueza? ¿Cuándo será suficiente? El Gobierno hasta busca criminalizar la protesta ambiental, como en el caso de Tasmania, donde es posible que te den hasta 21 años de cárcel por protestar a favor del medio ambiente. La inversión direccionada en políticas de preservación ambiental puede salvar el planeta que compartimos. ¿Necesitaremos más pruebas? ¿Estamos a tiempo?

 

El humo de los incendios australianos llegó recientemente a Argentina, esperemos que nos sirva de advertencia. Como explica a Revista Sendero la maestranda en Políticas Ambientales y Territoriales de la UBA, Agustina Martín: “A pesar de contar con la sanción de numerosas e importantes leyes, la protección del ambiente en la Constitución y mayor institucionalidad en los diferentes niveles del Estado, la cuestión ambiental no ha logrado alcanzar un lugar predominante en la agenda argentina. Como señala la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, en 2018 sólo se destinó el 0,27% del gasto total al cuidado del ambiente en el país. Esta situación es aún más alarmante si se le suma la técnica de fracking que se aplica en Vaca Muerta”.

 

Una protesta estudiantil por el medioambiente en Sidney, Australia, en noviembre de 2018.

Las inundaciones en África, los incendios de Australia y tantos otros sucesos similares en otras partes del mundo son para preocuparnos mucho, pero difícilmente para sorprendernos. Quienes desean llevar a cabo políticas medioambientales tienen muy difícil el camino para ocupar los puestos de mando. Los que ya gobiernan saben que acá no ha sucedido nada nuevo. Una vez más vemos cómo las promesas son solo promesas que nacen para que se las lleve el fuego.

 

¿Qué podemos hacer además de compartir esta nota para que nuestros conocidos estén enterados de la situación? Podemos realizar donaciones a los órganos que se dedican a rescatar a los animales, al cuerpo de bomberos o la Cruz Roja Australiana, la cual trabaja para apoyar a todos los afectados.

 

-Para donar a la Cruz Roja Australiana, aquí.

-Para donar a WWF para ayudar a salvar a los Koalas, aquí.

-Para donar a Wires para apoyar a rescatar la vida salvaje afectada, aquí.

-Para donar al cuerpo de bomberos australianos que se encuentra combatiendo los incendios, aquí.

 

Por último, en caso de no tener posibilidades económicas para aportar, podés participar activamente en campañas como la de la cuenta de Instagram “Plan A Tree Co”, la cual por cada 100 personas que compartan la publicación, donarán un dólar. Todo suma.

 

POR: JUAN IGNACIO ZINGONI

Juan Ignacio Zingoni

Juan Ignacio Zingoni es de Bahía Blanca y estudia Ciencias de la Comunicación Social (UBA). Comenzó cubriendo recitales y entrevistando músicos. Co-produjo "Y se reía como loca" en FM La tribu y ahora conduce "Antes que nosotros" por Radio Monk, donde repasa la historia de las canciones. También produce "Terraza", un ciclo de música en vivo, cata de vinos y maridaje. Este año Juan se propuso aprender a tocar el piano y regresar a bariloche en el verano.

2 comentarios

  • Muchísimas gracias por compartir esta información, necesitamos estar informados. La impotencia por no saber que hacer, mata. Donde vivo no hay grupos organizados con los cuales poder protestar, o ayudar de manera activa, y al ser menor no puedo donar ni ir a ayudar. Pero saber siempre hace bien.
    Tal vez, en alguna ocasión puedan escribir un artículo a cerca de las cosas que podemos hacer para ayudar, y ver cuanto impacto tendrían.

    • ¡Gracias a vos, Dai! Compartimos tu opinión. Estar informados es un gran paso para poder empezar a ayudar. Interesante tu propuesta para una nota. ¡Te mandamos un abrazo!

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