LA OTRA CRISIS: EL CORONACRASH

POR JUAN PABLO CHIODI

 

Caen las bolsas de todo el mundo, hay millones de desempleados nuevos, la economía mundial entra en recesión y los Estados no pueden pagar sus deudas. ¿El único responsable fue el coronavirus? ¿El coronacrash puede ser la crisis más grande de la historia? ¿Cómo impacta en Argentina? En Revista Sendero charlamos con Ismael Bermúdez –economista, analista y periodista de Clarín hace más de 35 años – y con Alfredo Zaiat –economista, periodista y director de la sección Economía de Página/12– para pensar cuál es el mundo que viene.

CAMBIA, TODO CAMBIA 

Hasta mediados de febrero, los mercados globales seguían en alza. Los índices Dow Jones y S&P 500 –agrupan los valores de las acciones de las principales empresas norteamericanas en Wall Street– habían alcanzado en febrero sus máximos históricos. Desde que asumió Trump en enero del 2017, las acciones en promedio habían subido su valor un 31%, los rendimientos eran todos positivos, la economía estadounidense había crecido a un promedio de 2,5% por año y Estados Unidos vivía casi una situación de pleno empleo. Pero, como decía Marx, “todo lo sólido se desvanece en el aire”, o nuestra versión criolla: “Veníamos bien, pero de golpe pasaron cosas”.

El índice Dow Jones entró en el llamado “mercado bajista” (cuando cae más del 20% de su máximo) en tan solo tres semanas, la caída más rápida de su historia. Durante el crack financiero de 1929, había tardado cinco semanas en llegar a ese nivel. Fuente: elaboración propia a partir de datos de tradingview.com

“La consecuencia directa es una enorme caída de la actividad económica, de todo el comercio internacional, de la producción y del consumo. Casi todos los componentes del PBI de los países van a sufrir en distintas dimensiones caídas muy fuertes y al mismo tiempo va a haber un proceso, especialmente aquí en la región, de fuertes devaluaciones de las monedas, que ya se están produciendo”, sostiene Ismael Bermúdez.

Los comoddities tampoco se salvaron: el precio del barril de crudo cae a mínimos históricos y acumula una caída del 55% en el último mes. El Brent (valor del barril de petróleo de referencia en Europa) pasó de valer casi u$s 55 en febrero a solo u$s 22,40 hoy. Y a la vez, no parece que el precio vaya a recuperarse con el mundo paralizado, con industrias con mucha menor demanda y con el tránsito internacional paralizado (Vaca Muerta, recontra muerta). En tanto la soja –la principal exportación argentina–  cayó un 8% de enero a marzo y la tonelada pasó de u$s 347 la tonelada a u$s 324. 

Las previsiones sobre el alcance de la crisis parecen agravarse cada vez más. “La recesión mundial va a ser impactante, va a superar a la del 2008 – 2009 sin ninguna duda y abarca a todo el planeta”, afirma Alfredo Zaiat. “Recién van 10 minutos del primer tiempo en este partido, arriesgar ahora un resultado es adelantado. Pero todo parece indicar que las consecuencias de esta crisis van a ser muy superiores a las del 2008”, agrega Bermúdez.  

Un informe del Deutsche Bank predice que se avecina la peor contracción de la economía estadounidense desde «al menos la Segunda Guerra Mundial», y el banco de inversión Goldman Sachs pronostica una caída del 3,8% para la economía norteamericana en el 2020. La directora del FMI Kristalina Georgieva reconoció que “está claro que hemos entrado en una recesión igual o peor que la del 2008”. 

La comparación en la caída del índice Dow Jones entre esta crisis y la del 2008 muestra la velocidad de la caída. A nivel global se calcula que en solo semanas se destruyó valor (financiero) por 27 billones de dólares, la pérdida de capital ficticio más rápida de la historia. Fuente: elaboración propia en base a datos de tradingview.com

—¿La crisis se explica solo a partir del Coronavirus o hay otros factores?

Alfredo Zaiat: Las causas inmediatas son la pandemia del Coronavirus y en parte también la guerra por el precio de petróleo entre Rusia y Arabia Saudita. Pero para entender la dimensión hay que comprender las causas remotas: el endeudamiento desaforado tanto del sector público como del privado, la desregulación y la privatización. El endeudamiento llevó a una burbuja especulativa que explotó y, por consiguiente, tiene consecuencias después en la economía real.

Ismael Bermúdez: El Coronavirus actúa como detonante. La economía mundial ya estaba en una situación de mucha fragilidad y en proceso de desaceleración por toda una serie de factores: Los conflictos entre China y Estados Unidos, la salida del Reino Unido de la Unión Europea y los conflictos por el precio del petróleo. La pandemia agrava considerablemente todos los pronósticos anteriores y acelera la caída de la economía global.

¿Y POR CASA CÓMO ANDAMOS?

Para Latinoamérica el panorama no es mejor: Goldman Sachs prevé la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, con una contracción de la economía regional del 3,8%, mientras que para Argentina pronostica una caída del 5,4% de su PBI para el 2020. Lo que se dice “en el horno”.

“A nivel económico, la crisis mundial va a profundizar la recesión heredada del macrismo. Además, los impactos también se van a dar en el sector externo por un menor flujo del comercio internacional que van a afectar las exportaciones argentinas”, afirma Alfredo Zaiat.  

“A la Argentina la recesión mundial la encuentra con el tejido económico y social totalmente deteriorado. Hoy argentina tiene un PBI por habitante 10% por debajo del que tenía hace diez años. El año pasado el PBI cayó 2,2% con fuerte descenso de la inversión y del consumo. La economía argentina está en una situación desastrosa”, cuenta Ismael Bermúdez.

La economía argentina aumentó su PBI per cápita entre 2002 y 2010 a un promedio de 20% anual. Del 2011 hasta el 2018 no solo no creció sino que retrocedió en promedio un 21%.  Fuente: Banco Mundial

¿QUÉ ONDA CON LA DEUDA?

Según analistas de mercado, esta semana el Ministerio de Economía lanzaría una guía de cómo sería la reestructuración de la deuda externa. La propuesta de quita de capital e intereses al parecer no sería tan intrépida como se especulaba (superior al 50% en promedio). Para lograr la reestructuración debería contar con la adhesión de tres cuartas parte de los acreedores. Y si bien el gobierno planeaba tener para el 31 de marzo la reestructuración resuelta, el coronavirus cambió todos los planes.

¿Cómo impacta esta crisis en la renegociación de la deuda?

Alfredo Zaiat: Hoy el default dejó de ser un tema. Incluso puede ser al revés, que el default sea conveniente en esta situación. O puede generar el margen para poder hacer una negociación y un arreglo mucho más audaz y más beneficiosa para la Argentina.

Ismael Bermúdez:  No hay plata para solventar la deuda, por más que el presidente aparezca por televisión dando todo tipo de explicaciones. Una alternativa hubiera sido no pagar los intereses. No tenía ningún sentido iniciar la restauración de la deuda pagando los vencimientos tanto de capital como de intereses de gran parte de la deuda. Durante enero y febrero, entre pago de intereses y de capital, se fueron casi 6.000 millones de dólares y no se está hablando en el gobierno estos días de suspender los pagos previstos para marzo que son alrededor de 7.500 millones de dólares.

ALBERTO, AHORA TE QUIERO VER 

El Gobierno argentino tomó un paquete de medidas paulatinas para responder a la crisis: creó un fondo especial para reforzar la salud pública por $1.700 millones, pagará un ingreso excepcional de $10.000 para 3,6 millones de argentinos monotributistas o con trabajo informal, suspendió los cortes de servicios públicos, anunció sumas de $3.000 para 4,6 millones de jubilados y pensionados, y para 4,3 millones de beneficiarias de Asignación Universal por Hijo y por Embarazo. Además dará un bono de $20.000 en 4 cuotas para trabajadores/as de la salud y un bono de $5.000 para las fuerzas de seguridad.

A esto se suma una línea de créditos anunciadas por el BCRA por $350.000 millones a una tasa del 24% anual destinado a empresas. ¿Alcanza?

El paquete de medidas del gobierno representa el 2,2% del PBI argentino, de los cuales el 0,7% está destinado a un aumento del gasto público y el 1,5% destinado al aumento del crédito. En comparación a otros países Estados Unidos destinó el 10% de su PBI,  Alemania el 4,5%, Italia 1,4%, Portugal 4,4%. Y en la región Chile anunció medidas equivalentes al  4,7% de su PBI y Brasil el 3,5%. El dato surge del Policy Tracker que publicó el FMI donde monitorea las distintas medidas tomadas por los gobiernos de todo el mundo para enfrentar las consecuencias del COVID-19.

¿Es adecuada la respuesta del gobierno conducido por Alberto Fernández?

Alfredo Zaiat:  Se están tomando medidas que tienen una buena orientación y que seguramente se van a tener que profundizar o extender. Incluso cuando se supere el pico de la pandemia va a seguir siendo necesario adoptar medidas de contención y de mayor intervención estatal en la economía. El Gobierno todavía tiene margen para una mayor intervención, pero lo que está haciendo es un “paso a paso”: se anunció el bono de los $10.000, la suspensión de los desalojos, está en revisión el tema alquileres. Lo principal es la correcta orientación de las medidas, la profundidad va a ser impuesta por las situaciones que se presenten. El Gobierno sabe que esto no va a ser resuelto por el mercado. Al revés, dicen y piensan que tiene que haber más Estado para atender a los diferentes sectores afectados.

Ismael Bermúdez: Las medidas que tomó el Gobierno son una aspirina. Primero, porque, vuelvo a señalar, el presupuesto que se amplió en salud es de 1.706 millones de pesos, o sea 26 millones de dólares, contra los 2.400 millones de dólares que se pagaron solo en enero y febrero de intereses de deuda. La otra cuestión es que no prohibieron los despidos durante este período. Con lo cual sigue rigiendo la doble indemnización, pero vos podés despedir igual. Otra cuestión es que no está garantizado el pago de los salarios. Es evidente que desde el momento en que un negocio está cerrado, no genera ingresos y puede que no pueda hacer frente a los salarios de sus empleados. Una parte de ellos van a cobrar los $10.000, los que reciben la AUH. Pero ese dinero va a llegar a fines de abril. El temor por el cual quieren sacar el Ejército a las calles es porque toda esa gente no va a cobrar absolutamente nada.

Los impactos que vemos no se van a dar únicamente en el área de salud, y en economía, sino que está en juego también el rol que van a ocupar las fuerzas de seguridad. “Con los niveles de pobreza tan elevados que hay y las condiciones de vivienda de hacinamiento de una porción muy grande de la población, la cuarentena agrava todo y los pobres van a ser más pobres. Exigirles a cinco personas dentro de una habitación precaria que no salgan es prácticamente imposible. Por eso, muchos sectores plantean la militarización y si eso se llegara a concretar sería un desastre social y político terrible en vidas humanas”, concluye Bermúdez. 

POR JUAN PABLO CHIODI

PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: LUCAS BAYLEY

Juan Pablo Chiodi

2 comments

  • Noe estamos ahogando en un vaso de agua por cagones. Argentina tiene una economia muy cerrada que en esta crisis es una ventaja y como exportadora de alimentos buena demanda a pesar de la crisis. Necesita tener una moneda, lo que significa no tener deficit y renegociar la deuda que seria facilisimo si no hubieran traido a un boludo. Y por supuesto un dolar mas bajo lo cual seria muy factible si dieran confianza, lo que este rejuntado de ineptos no puede dar.

Submit a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *