GANADORES Y PERDEDORES DE LA PANDEMIA

POR CAMILA MIELE

 

«A partir de las cero horas de mañana deberán someterse al aislamiento social preventivo y obligatorio”, dijo Alberto Fernández la noche del 19 de marzo. Pasaron más de 55 días de cuarentena y lo cierto es que la economía marca los tiempos en muchas familias argentinas: Por eso el aislamiento comienza a tener más rechazo. ¿Esta medida empieza a debilitar la imagen del Presidente? ¿Cuál es el rol que juega la oposición? ¿Larreta se convirtió en su líder principal? ¿Las figuras de Macri, de Vidal y de Cristina se desdibujaron por esta pandemia? Todas estas preguntas las intentamos responder con los consultores políticos Guillermo Vagni, director de Políticos en Redes, y Gustavo Córdoba, director de Zuban Córdoba & Asociados.

 

El Presidente, el gobernador bonaerense y el jefe de Gobierno porteño se mostraron unidos en el objetivo de “cuidar la vida de todos los ciudadanos”.

 

La foto de Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta sentados en una misma mesa es un símbolo de los nuevos tiempos políticos que corren. Un detalle no menor es que en su último anuncio, el Presidente permitió que hablaran el gobernador bonaerense y el jefe de Gobierno porteño, quien se encamina para el 2023 como uno de los principales candidatos para disputarle la banda presidencial. 

 

—La relación entre Larreta y Alberto es muy estrecha, ¿quién es el más beneficiado? 

Gustavo Córdoba: Ambos se benefician mutuamente de esta relación: Alberto Fernández gana consistencia a la hora de mostrar a uno de los principales líderes opositores y Horacio Rodríguez Larreta adquiere estatus nacional y presencia política que ningún otro referente opositor hoy logra. De hecho, a partir de esta salida junto a Alberto Fernández, Larreta empezó a liderar la oposición. Sin embargo, la relación más importante que tiene el Presidente es con Cristina Fernández de Kirchner que, desde su rol de garante y sin ausencias, es la que le imprime dinamismo y límites a la gestión, y le da un nivel de acompañamiento político fundamental.

 

¿CÓMO MIRA EL MUNDO A LA ARGENTINA?

“El presidente brasileño Jair Bolsonaro minimizó la crisis, calificándola como histeria de los medios. Por el contrario, Argentina impuso rápidamente una cuarentena nacional y parece haber aplanado con éxito la curva de contagios”, destacó The Guardian, uno de los diarios británicos más importantes. Las medidas aplicadas en Argentina son aceptadas por gran parte de la sociedad y son tomadas como ejemplo en el mundo. 

 

En las primeras semanas del aislamiento, Alberto llegó a tener niveles de aprobación pocas veces visto desde la vuelta de la democracia en 1983. La consultora Analogías reveló que de los 2300 encuestados, el 94,7% estaba “de acuerdo” o “muy de acuerdo” con las decisiones tomadas por el jefe de Estado argentino, y solo el 4% estaba “en desacuerdo” o “muy en desacuerdo”. 

 

—La sociedad argentina entendió que ir a una cuarentena temprana, observando cómo había sido los problemas en el resto del mundo, era el camino que se debía tomar. A partir de allí, el Presidente tuvo un nivel de aprobación que llegó a rozar los noventa puntos, donde se muestra que no solo lo apoyan los que lo votaron, sino también los que no lo votaron. Pero esto sucede dentro del contexto de la pandemia. Por fuera de este parámetro, los valores son diferentes —dice Gustavo Córdoba.

 

Un termómetro importante para medir los niveles de aceptación de las políticas llevadas adelante por el Gobierno nacional son las redes sociales. Guillermo Vagni asegura que, si bien el descontento con la cuarentena comienza a notarse, los niveles de apoyo son superiores: “A medida que pasa el tiempo, aumenta el rechazo al aislamiento, pero la mayoría de la gente hasta aquí apoyó las medidas gubernamentales”.

 

—El aislamiento sigue teniendo niveles de aceptación extraordinarios, pero hay muchas personas que, en paralelo, les preocupa la desigualdad que puede generarse, la inflación y los problemas que tendrán para enfrentar los gastos del mes —resaltó Gustavo Córdoba.

 

“Siempre planteé que Alberto Fernández iba a ser mejor presidente que candidato porque, a comparación de Macri, él era un hombre de Estado y un político que sabía tomar decisiones”, dijo Gustavo Córdoba. 

 

—¿Cuál es la red social donde más apoyo tiene el Presidente? 

Guillermo Vagni: En este momento, el diferencial más alto a favor del Presidente se da en Instagram. Allí obtiene 58% positivo contra 17% negativo. Respecto al sentimiento positivo, los mensajes tienen como patrón algún componente emocional: respeto, admiración y esperanza, que son emociones comúnmente presentes en las manifestaciones hacia los presidentes, sobre todo durante los primeros meses. En el caso de Alberto, además, la pandemia juega un rol protagonista, y se destacan los agradecimientos por el cuidado y las medidas tomadas en relación al COVID-19. 

 

“La palabra ´gracias´ y otras derivadas están muy presentes en las tres plataformas principales (Instagram, Twitter y Facebook). Hay una idea generalizada en la sociedad de que el tratamiento de la cuarentena ha sido muy bueno hasta aquí”, opina Guillermo Vagni.

 

A fines de abril, la polémica sobre la liberación de presos cobró trascendencia, sobre todo en las redes sociales y en los medios de comunicación. Este hecho, tuvo distintas miradas, no solo dentro de la oposición, sino dentro del mismo Gobierno. El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, fue uno de los primeros en alzar la voz en contra de la decisión de los jueces que disponían la salida de reclusos con riesgo de contagiarse de coronavirus: “Si dependiera de mí, no sale ninguno”. 

 

Según Guillermo Vagni, “en mayo, Facebook está mostrando paridad entre las expresiones a su favor y en contra. Están equiparadas prácticamente en 38%. Aquí no hay palabras protagonistas aunque sí temas negativos como la salida de los presos y la caída de la economía“.

 

EL ROL DE LA OPOSICIÓN 

 

—¿Qué políticos son los grandes perdedores en esta pandemia?

Gustavo Córdoba: La pandemia ha mostrado la debilidad en la cual Argentina ingresó a la lucha contra el coronavirus con casi cuatro años de mala praxis económica del gobierno anterior. Todo lo que recuerde o refleje la gestión de Macri y de Vidal no los deja muy bien parados. En términos de construcción política van a estar en un lugar muy incómodo hasta tanto no elaboren unas disculpas sinceras por lo que no pudieron hacer y estas sean aceptadas por el electorado argentino.

 

En medio de esta pandemia, el sector opositor comienza a dividirse entre quienes tienen responsabilidad ejecutiva en sus provincias o municipios y apoyan al Presidente, y quienes ya no lo tienen, pero no les impide comenzar a pensar en el armado para las elecciones legislativas del año que viene. En este último grupo se destaca la exministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, quien en un programa televisivo trató al Presidente de “maleducado” y no descartó ser candidata presidencial en el 2023. 

 

“Hay un sector, integrado por un grupo opositor mediático empresarial, que intenta desgastar la imagen presidencial tratando de instalar la idea de que la cuarentena no está bien, que hay que abrir la economía y que no se hacen suficientes testeos”, subraya el consultor político Gustavo Córdoba. A este grupo, el jefe de Estado les habló en su último anuncio: “No me van a torcer el brazo, voy a cuidar a la gente antes que nada”. 

 

—¿Qué dirigente de la oposición fue el más beneficiado a nivel redes sociales?

Guillermo Vagni: En términos políticos, la oposición es la gran perdedora. Las crisis desatadas por desgracias externas —como es el caso de esta pandemia— le otorgan centralidad a los oficialismos. Si a esto le sumamos el crédito natural que la sociedad le brinda a los nuevos gobiernos, podemos explicar por qué en este momento la oposición prácticamente no existe. Las redes sociales reflejan eso. Durante la última semana, mientras el Presidente sumó 6.300 seguidores diarios promedio, Horacio Rodríguez Larreta sumó 718 y Mauricio Macri perdió 434 diarios. Es un montón, y si lo multiplicás por una semana, es muchísima la diferencia. 

 

En sintonía con Vagni, Gustavo Córdoba agrega que “si algunos líderes de la oposición pueden llegar a tener mayor presencia en las redes sociales, este no es un momento para los altos protagonismos opositores. Un ejemplo claro es el cacerolazo contra el gobierno de Alberto que fue trending topic en Twitter, pero en las calles no pasó absolutamente nada”.

 

En la Argentina aún no llegó el pico de contagio del virus. El Gobierno tiene por delante el desafío de mantener los niveles de apoyo y, a su vez, lograr estabilidad económica e impedir que el país caiga en default. Cuando esta pandemia pase, ojalá marque un cambio en la forma en la cual muchos estaban acostumbrados a hacer política. Si bien los contextos son dinámicos, todo parece indicar que en los tiempos que vienen, el dedo acusador, el “armen un partido y ganen las elecciones” y hablar de la “pesada herencia” será parte del pasado y le cederá lugar al diálogo y al debate. Esto no quiere decir que las diferencias entre los partidos dejen de existir, afirmar eso sería una utopía. Lo que tiene que perdurar es el respeto y la idea de que para tratar ciertas políticas de Estado no importa el color político.

POR: CAMILA MIELE

Camila Miele

2 comments

  • Excelente artículo. Siempre es un gusto leer tus análisis Gustavo Córdoba. Yo creo que la economía familiar de las personas de bajos recursos no está siendo bien manejada por el gobierno nacional, lo que provocó que la cuarentena, sobre todo en CABA y conurbano fuera muy floja en las ultimas 3 o 4 semanas. Es entendible, cuando no tenés plata para darle de comer a tus hijos, salís igual. Y eso posiblemente genere un crecimiento en el nivel de contagio bastante grande, lo cual, podría poner en riesgo los “exitosos” más de 50 días de confinamiento de gran parte de la sociedad y la imagen del presidente. Habrá que esperar algunas semanas para verlo, y seguramente cuando pase, desde el oficialismo no se harán cargo, dirán que la causa es el aliviamiento de las medidas y no una crisis mal manejada en las zonas y barrios más pobres de Argentina, e impondrán restricciones nuevamente.

  • Gracias por compartir tan invalorable opiniones. A Mi como Ciudadano me preocupa que en tiempos de emergencia SANITARIA y con sobrados ejemplos la oposición esté luchando con saña patológica, la idea de correr del centro a la Salud y poner por delante a la economía, dejando expuesto el pensamiento y la temible deducción de «que el dinero es más importante que la Salud» pregunten a EE.UU, Brazil, etc.. como les va con esto? Y me desespera elpensar que la oposición busque exponer y dañar al Pueblo Argentino sabiendo las consecuencias lapidarias que esta dejando este Covid-19. Responsabilidad Social y Política por favor en éste momento donde el denominador común tiene que ser la UNIÓN. Gracias

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